lunes, 25 de mayo de 2009

Lo que no se comparte se pudre

Lo que no comparto se me pudre, escribí en un brevema una vez. Llevo toda la mañana leyendo a Lu, gozando su espontaneidad, admirando sus dibujos, riéndome con sus ocurrencias, aplaudiendo sus clases de idiomas y chupándome los dedos del alma con sus deliciosas recetas. La generosidad de espíritu me ilumina. ¿Cómo se las ha apañado esta niña tan pequeñita para hacernos a todos más grandes? Hoy pongo a vivir este blog bajo la inspiración amorosa de quien me enseñara por vez primera esa palabra.